“La primera vez que escuché al Orfeón fue un flechazo”

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Jesús Debón, nuestro pianista

Nosaltres, els orfeonistes

Per Fernando Morales

Jesús Debón al piano, durante una actuación en el Palau de la Música de Valencia

Toda una vida junto al Orfeó. Jesús Debón es un elemento imprescindible en nuestros ensayos, en nuestros conciertos, pero también es una de esas personas insustituibles y necesarias en cualquier grupo humano que da cohesión y buenas vibraciones al colectivo.

Entré a trabajar en la Caja de Ahorros de Valencia y me hablaron del Orfeón. En aquel momento el coro estaba integrado por empleados y familiares. La primera vez que escuché al Orfeón fue en el Retaule de 1975. La verdad es que fue un flechazo”. Así recuerda Jesús su primer contacto con la que sería pronto su casa: “Lo primero que recuerdo es la experiencia maravillosa que viví con los ensayos y la interpretación del Requiem de Mozart. En aquellos momentos yo cantaba en la cuerda de tenores”.

Estoy en el Orfeón desde que tenía 16 años. Forma parte de un proyecto personal por el que siempre he apostado”

Desde muy joven se convirtió en pieza reconocible del Orfeó pasando de ser un miembro de la cuerda de tenores a convertirse en el pianista del coro: “Estoy en el Orfeón desde que tenía 16 años. A través del Orfeón veo pasar mi vida. Forma parte de un proyecto personal por el que siempre he apostado”.
Pero el Orfeó no sería lo mismo si no tuviera una inmensa cantidad de vivencias consecuencia de compartir experiencias con otros compañeros que acaban siendo grandes amigos y que llenan sus recuerdos de estos años de anécdotas que algún día habrán de ser contadas: “Realmente hay tantas que no sé por dónde empezar. A ver si consigo tener tiempo para escribirlas o al menos grabarlas”.

Pero, por supuesto, la música es lo más importante, lo que nos une, lo que nos hace sentir algo especial, lo que nos mueve.

Y de todos los momentos vividos es imposible que se decante por ninguno de ellos como ocasión especial, aunque sí señala momentos significativos: “Tengo grabada la sensación que viví la primera vez que escuché a la Orquesta de Valencia junto al Orfeón en un ensayo en la Lonja cuando estábamos preparando el Requiem de Mozart. Yo “venía” de otra música y aquello me impactó aunque ha habido innumerables ocasiones especiales. También guardo con mucho cariño el estreno de mi primera obra coral en la Iglesia de los Santos Juanes y algunos Retaules memorables”.

Cuando nos enfrentamos a nuevas obras de calado, nos admiramos en esos primeros ensayos cuando vemos la profesionalidad de Jesús Debón cuando con la cabeza metida en el piano y la partitura es capaz de tocar a primera vista cualquier cosa que le echen, un oficio musical digno de elogiar: “No es lo mismo estudiar las obras para tocar en piano que las reducciones de orquesta en las que no es posible tocar todo lo que hay escrito y requiere entender todos aquellos diseños que contribuyen a ayudar al montaje de una obra”.

Jesús en el órgano de la Iglesia de la Compañía

Los programas especiales que el Orfeó ha abordado en estos años han dado un enorme bagaje personal y profesional a Jesús: “Disfruté mucho con el programa “De Broadway a La Habana”, para mí fue muy especial y emotivo. También he disfrutado mucho cuando he intervenido como organista dentro de la Orquesta en obras sinfónicas. Me ha dado la oportunidad de aprender muchas cosas”.


1 comentario

Xema Z · septiembre 17, 2019 a las 2:21 pm

Que bien Jesús. Hemos sido cotestigos ambosd de la existencia del Orfeón. Es por ello que entiendo bien todo lo que dices.

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